sábado, mayo 05, 2007
hoy en Arauco ... como hace 100 años en la Escuela Santa María
Los trabajadores forestales llevan dos meses negociando con la empresa, para lograr condiciones laborales y salariales dignas. Finalmente le empresa del Grupo Angelini, decidió dar por cerrada la negociación y desechó las demandas salariales de los trabajadores.
Esta actitud demuestra la voracidad de estas empresas que explotan los recursos naturales y a los hombres y mujeres de nuestro país. La Forestal Bosques Arauco se niega a asumir un reajuste salarial decente para trabajadores que, en su enorme mayoría, ganan entre $130.000 y $300.000. Mientras que durante el año 2006 la misma empresa logró utilidades superiores a los US$620 millones. Lo cierto es que bastaría con las utilidades que esta empresa genera en tres días para dar respuesta a las demandas de los trabajadores.
Tal como ocurrió en 1907 en la Escuela Santa María de Iquique, las fuerzas policiales toman partido a favor de los poderosos, y actúan reprimiendo la movilización de los trabajadores. Las autoridades de gobierno, carabineros y el empresariado disfrazarán este hecho evidente, dando explicaciones sobre la necesidad de "restablecer el orden público", acusarán a los trabajadores de "poner en riesgo la seguridad de carabineros" y culparán "a sindicalistas y comunistas de provocar la violencia".
Se trata de las mismas palabras con que general Roberto Silva Renard relató en su informe los hechos de la Matanza de la Escuela Santa María. Mentirán como Silva Renard, y dirán como él, que "todo fue inútil. Durante media hora les hablé con todos los tonos, sin obtener otra cosa que declamaciones sobre las injusticias de que eran víctimas como trabajadores y siempre defraudados en sus jornales por los patrones y capitalistas. Viendo que eran inútiles todos mis esfuerzos pacíficos y persuasivos me retiré haciéndoles saber que iba a emplear la fuerza."
Le mentirán al país, con la complicidad de los medios de comunicación, y dirán como el general Silva Renard en 1907 al cerrar su informe que "el infrascrito lamenta este doloroso resultado del cual son responsables únicamente los ajitadores que ambiciosos de popularidad y dominio arrastran al pueblo a situaciones violentas, contrarias al órden social que por la majestad de la ley la fuerza pública debe amparar por severa que sea su misión."
Basta con revisar la prensa de los últimos días para encontrar declaraciones en el mismo tenor. El ministro del interior Belisario Velasco declaró que "el actuar de Carabineros en Arauco ha sido el cumplimiento de sus deberes, ellos tienen la obligación de frente a un delito flagrante o a una alteración del orden público seria, actuar de acuerdo a sus reglamentos y eso es lo que han cumplido." Mientras el general Jaime Vasconcellos, jefe de a Octava Zona de Carabineros, aseguró que "el procedimiento se había ajustado a derecho, con un adecuado actuar de los funcionarios policiales, evitando la muerte de alguno de ellos". Por su parte, Fernando Léniz, director de la Corma, denuncia que "los verdaderos culpables son los que indujeron a esos actos de violencia (...) se trata de un fenómeno que lleva meses de gestación, detrás del cual está el interés de la CUT y del Partido Comunista."
Después de 100 años, la voz única de los empresarios, la policía y el gobierno de turno, sigue siendo la misma, y las consecuencias de su actuar sigue siendo el asesinato de trabajadores.
lunes, diciembre 11, 2006
Obituario con Hurras para Pinochet
Ha muerto y salimos miles y miles a las calles para que nadie suponga siquiera que hemos olvidado, o que podemos sentir indiferencia o pena por su muerte. Para que nadie se atreva a suponer que pueden darle honores de Estado.
Hay quienes, situándose desde posiciones asépticas, han criticado la fiesta popular que se desató en muchos lugares de nuestro país al conocerse la noticia de la muerte del dictador. Es que probablemente han olvidado que no es desde posiciones asépticas que se transforma la vida, es que probablemente han renunciado a transformar la vida, y que finalmente esta expresión, mezcla de dolor y alegría del pueblo de Chile, les incomoda y molesta incluso a la vista.
La otra cara de la moneda es que también es cierto que ha muerto sin ser condenado. Él, sus antiguos amigos y sus amigos nuevos de los gobiernos que se dicen democráticos, sus artimañanas y su dinero, lograron evadir a la justicia cobarde que aún tenemos en nuestro país.
Será sin duda una mancha dificil de borrar en nuestra historia. Pero al menos, no será una mancha que portaremos quienes nunca dejamos de luchar por que existiera verdad, jusitica y castigo en nuestro país. Será una mancha para el Poder Judicial, para que quienes pactaron la impunidad como parte de su transición y para quienes nunca han asumido su responsabilidad en los horrores cometidos durante la dictadura. Para nosotros será una señal de alerta, para seguir luchando día a día para que sus cómplices sigan entrando en las cárceles a pagar condena por sus crímenes.
En el intertanto, festejaremos su muerte, llenos de nuestros dolores y nuestras alegrías, para que, como dice Benedetti, nadie olvide que éste es un muerto de mierda.
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de dia
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
martes, noviembre 29, 2005
en América Latina o en Europa: el Neoliberalismo produce violencia y marginalidad
Durante 20 días, desde el 27 de octubre recién pasado, diversas ciudades de Francia, pero sobre todo París, se vieron tomadas por una revuelta popular encabezada por jóvenes habitantes de los barrios marginales. Fueron miles los automóviles quemados, además de las escuelas, servicios públicos, estaciones de policía y locales de empresas transnacionales los que fueron atacados y quemados.
Revueltas de este tipo ya se habían producido durante la última década en Argentina, Bolivia, Venezuela o Ecuador. La sorpresa y la novedad es que se trata de un país rico como Francia, instalado en el medio de la Europa del Mercado Común.
La revuelta estalló en Clichy-sous-Bois, después de la muerte de
En la pequeña ciudad de Clichy-sous-Bois, viven más de 28.000 personas, cerca del 26,5% son familias pobres. La cesantía es astronómica (entre 20,7% y 50% según los sectores), el hábitat esta degradado, los jóvenes estigmatizados por los medios de prensa y por las políticas neoliberales que implementa el gobierna francés. Allí conviven más de 36 etnias, inmigrantes pobres de primera, segunda y tercera generación, excluidos de la riqueza que produce un país desarrollado como Francia.
Se trata de barrios muy parecidos a las comunas pobres de Santiago, como Renca, Conchalí, Pedro Aguirre Cerda o el Bosque. Donde la cesantía y los trabajos precarios afectan a amplios sectores de la población. Donde la discriminación y estigmatización de los jóvenes es cotidiana. Donde la pobreza acosa a nuestras familias y condena los jóvenes a repetir el círculo de la exclusión.
El neoliberalismo ha globalizado al tercer mundo. Ya no se trata de una exclusividad de los países más pobres. Sino que, tal cómo en Chile, el aumento de la desigualdad produce en un mismo país, en una misma ciudad, la pobreza y la marginalidad más terrible, a poca cuadras de la riqueza más escandalosa.
Es cierto que en el caso de Francia las diferencias culturales y raciales es uno de los factores que impulsa la espiral de violencia. Pero también es cierto que durante décadas Francia fue un país que con una activa acción del Estado acogió a millones de inmigrantes integrándolos a su sociedad y a su economía.
La razón profunda de la violencia social es la aplicación del Sistema Neoliberal. Es la voluntad desenfrenada de lucro de las transnacionales y de los grandes capitales nacionales, y el desplazamiento de los derechos y necesidades humanas, lo que produce la marginalidad y la pobreza.
Sin cambios en el modelo económico y social, no se puede terminar con la pobreza, con la marginalidad, con la violencia. Sólo las propuestas que reinstalen al ser humano en el centro de preocupación de las sociedades pueden superar estos fenómenos. Sólo propuestas de tansformación social y democráticas pueden enfrentar con éxito éstos desafíos.
